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Buenos resultados de la política de primera infancia en Medellín

Por: Luz Stella Álvarez Castaño. PhD.

Profesora Universidad de Antioquia. 

   

 
                                     

 

Programas nutricionales como el de alimentación escolar,  la primera infancia, subsidios alimentarios para la tercera edad, existen prácticamente en todos los países del mundo, podríamos decir que independiente de su nivel de desarrollo.  En Colombia lamentablemente con frecuencia estas iniciativas se hacen presentes en la opinión pública solo cuando están involucrados actos de corrupción o cuando se formulan críticas al llamado por algunos “asistencialismo”. 

Pero los programas nutricionales y alimentarios son parte de las políticas de protección social que los Estados desarrollan no solo para prestar asistencia a los más necesitados sino como herramienta para regenerar ciudadanía social y en ocasiones como estrategia para promover el desarrollo social y económico. Por esa razón la Escuela de Nutrición y Dietética de la Universidad de Antioquia hace cinco años fundó la Unidad de Análisis de Políticas Alimentarias y Nutricionales con el fin de generar conocimiento sobre el impacto, la institucionalidad y los actores de estas estrategias. 

Recientemente realizamos  una evaluación al Programa Buen Comienzo de Medellín, encargado del desarrollo integral para la primera infancia de la ciudad. El programa existe desde el año 2004 y se ha mantenido desde entonces a pesar de los cambios en las administraciones municipales. La evaluación la realizamos con un modelo propio que busca establecer los efectos del Programa  en el estado nutricional de los niños y niñas, pero además otros impactos como la transformación de los hábitos de las familias, la participación social promovida por el Programa, la contribución del programa al desarrollo de las localidades y las condiciones laborales de los profesionales y los procesos de evaluación  entre otros. (Ver modelo)

Los hallazgos de nuestro trabajo, del cual por ahora solo se ha publicado  lo relacionado con los logros en el estado nutricional de los niños son alentadores. La información cuantitativa muestra unos niños con adecuado estado nutricional pero, algo más significativo aún, en las entrevistas encontramos a unos padres de familia apropiados del Programa, titulares de su derecho a la alimentación que reconocen la transformación positiva en sus hogares como fruto de la participación de los niños en el Programa. (Ver articulo)

Esta política de atención a la primera infancia materializada en el caso de Medellín en el Programa  Buen Comienzo muestra el papel significativo que el estado puede cumplir para hacer la diferencia en la vida de muchos niños y como creador de sentido colectivo. Esperamos que la administración municipal actual y las futuras asuman el compromiso.