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Erradicar las causas no las consecuencias

Por: Martha Alicia Cadavid Castro

Profesora Escuela de Nutrición y Dietética

Universidad de Antioquia. 

   

 
 

 

 Un compromiso serio y real con el desarrollo sostenible debe basarse en una decidida implementación de toda la agenda que se ha consensuado para dirigir este propósito: http://www.un.org/sustainabledevelopment/es/objetivos-de-desarrollo-sostenible/. 17 objetivos para ser alcanzados a través del trabajo articulado de los gobiernos, el sector privado y la sociedad civil.

Esta agenda además, tiene un enorme potencial para atender los retos que actualmente enfrenta Colombia relacionados con garantizar la seguridad alimentaria y nutricional y el derecho a la alimentación de toda su población.  En este sentido, se espera que el gobierno en todos los niveles, asuma la formulación e implementación de sus políticas alimentarias y nutricionales de manera estructural, pues cada vez hay más evidencia de la necesidad de enfrentarse a aspectos sociales y ambientales para ofrecer una solución permanente a las alteraciones del estado de salud y nutrición de las personas.

Es así como quienes han recibido el mandato de dirigir el desarrollo de sus territorios, no deben ser inferiores a este reto y asumir la dirección de las políticas de manera integral.  No es momento de realizar sólo acciones paliativas, es hora de enfrentarse a las causas del problema.

Centrar la agenda en las acciones de emergencia  hace evidente que hemos fallado como sociedad, pues persiste la catástrofe humana de aún, en medio de la abundancia, dejar morir a los niños y niñas de hambre. Trabajar por evitar esta situación es necesario, pues una sola muerte por esta causa es inadmisible, pero se debe tener también la claridad que es la manifestación más grave y nefasta de situaciones de base que someten a ciertos grupos sociales a la exclusión, la pobreza y la marginalidad.  

Por tanto, las intervenciones alimentarias y nutricionales estarán incompletas si no atienden simultáneamente aspectos ambientales, sociales y económicos que influencian los resultados de salud y nutrición de la población.  Nuevas orientaciones pueden ser guiadas por los objetivos de desarrollo sostenible (ODS), pero además requieren diálogo, reconocimiento y construcción conjunta con quienes en el ámbito local han logrado materializar propuestas que aportan a la solución.