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Relaciones clientelares en el programa Familias en Acción

Por: Stefanya Ramírez Martínez*

 

   

 
 

 

 Stefanya Ramírez Martínez

El concepto de clientelismo se ha definido de forma general, como aquellas relaciones informales de intercambio recíproco y mutuamente benéfico, basadas en una amistad instrumental, en la que existe un patrón y un cliente: el patrón proporciona bienes materiales, protección y acceso a recursos diversos y el cliente ofrece a cambio servicios y lealtad 1.

En este caso, me enfocaré en el contexto político de dicho concepto, según plantea la definición de la autora Susana Corzo sobre clientelismo político como “una relación personal de intercambio, que se establece de forma voluntaria y legítima en el ámbito de la política dentro de la legalidad, entre los que pueden ocupar un cargo público y los que desean acceder a unos servicios o recursos públicos [...], por medio de este vínculo o relación” 2. Una de las consecuencias que puede surgir cuando esta relación pierde el sentido de contribuir al desarrollo y se enfoca en intereses individuales de los gobernantes, son las relaciones clientelares, aspecto negativo del clientelismo político.

Un claro ejemplo de vínculos clientelares, se evidencia en el programa Familias en Acción, el cual va orientado a apoyar las familias catalogadas en extrema pobreza, mediante las transferencias condicionadas de recursos monetarios, buscando contribuir con la reducción de la pobreza y la desigualdad social, apoyando con subsidios económicos la salud de los niños menores de 7 años y la educación para los niños entre 7 y 18 años (3). Es así como se puede encontrar una relación entre el Estado y el pueblo, lo que se podría ver como una dependencia de este último hacia el Estado, pues las transferencias monetarias son de gran beneficio para estas personas, a cambio de la permanencia escolar y el cumplimiento de los compromisos de control y seguimiento en salud. Sin embargo, en la otra cara de la moneda, se ha podido encontrar, durante el tiempo de funcionamiento del programa, cierto nivel de manipulación política al interior de este, lo que aumenta la posibilidad de que existieran relaciones clientelares en el desarrollo del mismo (4-5)

Es por este tipo de relaciones, que se pasa por alto la autonomía de la población ante la elección política, pues en mi concepto, la libre democracia decae, ya que la mayoría de las personas van a favor de quienes los ayudan y más aún si es de manera tangible. Lo anterior se sustenta en Zapata Osorio, quien menciona a la autora Corzo “[...] al existir un patrón que proporciona bienes materiales, protección y acceso a recursos y el cliente ofrece a cambio, servicios personales, lealtad, apoyo político y votos [...] surge el interés en términos de democracia” (2). En esta parte, es donde se afecta de raíz la calidad de su gobernanza, ya que las decisiones sobre políticas públicas quedan sujetas a lealtades partidistas en lugar de basarse en criterios profesionales de ecuanimidad y eficacia (6)

Finalmente, cuando este tipo de relaciones o vínculos sacan su lado oscuro, de lo que debería funcionar sólo como una forma de contribuir al desarrollo de la población, el funcionamiento adecuado del país se verá afectado paulatinamente, pues la dependencia del pueblo ante el Estado aumentará, y situaciones en las cuales éste último no actúe de forma correcta, los beneficiarios preferirán hacer caso omiso, con el único fin de no perder aquella ayuda que “los de arriba” les proporcionan. En resumen, obtendremos una sociedad con falta de autonomía para elegir a sus representantes políticos, permitiendo así, que ellos tomen el poder absoluto de lo que compete al pueblo.

 

*Estudiante dequinto semestre del pregrado de Nutrición y Dietética de la Universidad de Antioquia.

Referencias bibliográficas

1. Audelo Cruz J M, ¿Qué es clientelismo? Algunas claves para comprender la política en los países en vías de consolidación democrática. Estudios Sociales 2004 XII 124-142. [Consultado 2017 Marzo 2]. Disponible en: http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=41702404

2. Zapata Osorno E. Clientelismo político. Un concepto difuso pero útil para el análisis de la política local. 2016; (n. 49):167-185. [Consultado 2017 Marzo 1]. Disponible en: http://aprendeenlinea.udea.edu.co/revistas/index.php/estudiospoliticos/article/view/23982/20781985 

3. Soto Cifuentes S. Alcance del programa Familias en Acción como Política Pública en Colombia. Bogotá D.C: Universidad Militar Nueva Granada; 2013. [Consultado 2017 Febrero 28] Disponible en: http://repository.unimilitar.edu.co/bitstream/10654/11913/1/ALCANCE%20DEL%20PROGRAMA%20FAMILIAS%20EN%20ACCI%C3%93N%20COMO%20POL%C3%8DTICA%20P%C3%9ABLICA%20EN%20COLOMBIA.pdf

4.Barón, J. A. El nuevo clientelismo político en el siglo xxi: Colombia y Venezuela: 1998-2010 [internet]. 2015; Desafíos, 27(II), 253-289. [Consultado 2017 Marzo 1]. Disponible en:  https://revistas.urosario.edu.co/index.php/desafios/article/view/3825/2753

5.Barrios González M. Clientelismo y Familias en Acción : Una mirada desde lo local: 2011. [internet]. [Consultado 2017 Febrero 28]. Disponible en: http://revistas.uexternado.edu.co/index.php/opera/article/viewFile/3568/3604

6.VozPópuli [internet]. 2013. [Consultado 2017 Febrero 28]. Disponible en: http://www.vozpopuli.com/el_blog_de_eguiar_lizundia/Clientelismo-democracia_7_575112488.html